miércoles, 25 de marzo de 2015

Por qué debe importarnos la política?


Comúnmente, estamos adiestrados a creer que el Estado es una autoridad que está ahí para gobernarnos, y azotarnos cuando nos portamos mal, en realidad es un instrumento que la sociedad ha creado para su preservación y convivencia. Quizás nos preguntemos cómo es esto, bueno, esto se debe a que el Estado encuentra su forma en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como su nombre lo indica, constituye los lineamientos por los cuales se regirá un país como el nuestro.  

La constitución es una especie de acuerdo, en el cual usted limita sus libertades, respeta las autoridades  y se somete al acatamiento de ciertas disposiciones jurídicas, a cambio del goce de sus derechos.

Debemos saber en primer lugar que, el Estado es una idea que viene a dar orden a la sociedad, como una herramienta de representación y cuidado de quienes lo conforman, también es cierto que esa idea ha sufrido algunos cambios desde su implementación y es necesario reivindicar el curso de esta construcción social.  Pero, que' pensar cuando existen modificaciones en ley, que afectan directa y perjudicialmente a los que conforman ese Estado? Jurídicamente, aquellas modificaciones a las leyes Estatales que contradicen a la constitución, pueden ser atacadas con el recurso de Amparo, aunque últimamente la autoridad se escuda de ese recurso soberano, modificando su constitución y adecuándola a las leyes que violarían a la constitución anterior. Dicho de otra manera, legalizan la inconstitucionalidad.

Otra cosa sucedería si se estableciera un principio de rigidez fijo en nuestra carta magna, mismo que se desarrollara según lo dicho por el artículo primero constitucional, constituyendo bloques de derechos inamovibles sobre los cuales, debiera aplicarse una evaluación de inconstitucionalidad sobre las propias modificaciones a la constitución. Es decir; Fijar los derechos de los gobernados con carácter inmodificable en perjuicio de los mismos, y ante los cuales, las modificaciones realizadas no violenten lo dicho por el mandato constitucional que pretende ser reformado.

Sí, tiene una buena razón para estar molesto. Bueno, ante ese malestar, es tarea de todos encontrar las respuestas que mejoren las condiciones del país, y digo respuestas, porque no debemos creer que solo necesitemos un remedio. Esta es una de las razones por las que venimos a dar un poco de guía sobre el tema para su mejor búsqueda.

Cuando hablamos de política, hablamos de los asuntos del ciudadano. Son asuntos del ciudadano aquellos que tengan que ver con su ciudad, además de los que le afecten de manera directa o indirecta la relación que sostiene con su Estado y su gobierno. Usted, quizás no escribió las leyes que ahora le dicen lo que puede hacer o  aquello que está prohibido, pero, usted a elegido por medio de su voto a los representantes de los congresos que las escriben por usted. Cuando no se ejerce el voto, uno debe tener en cuenta que se somete a la voluntad de aquellos que han decidido ejercer su derecho y aun así, ha sido su decisión que así fuera. 
Si a usted le afecta la homologación del IVA en los Estados fronterizos, o se pregunta por qué somos considerados frontera para esa homologación, pero no para el subsidio de las gasolinas, bueno, eso es un asunto político y a usted le incumbe. También es un asunto de su incumbencia la municipalización de San Quintín, la olvidada "canasta básica", la deuda publica en el Estado de Baja California o en el país, (deuda que nos ata a compromisos internacionales, compromisos que limitan nuestra capacidad de crecimiento). Podría ser su voluntad, la mía y la de otros cien millones de mexicanos, el acabar con el analfabetismo, pero gastamos mucho en sueldos burocráticos y en gastos presidenciales… Bueno, ese también es su asunto. 

La forma en que los ciudadanos forman parte de la política,  en el caso de México, es mediante el ejercicio de la democracia.  La democracia es un modelo político de representación con-censada en el cual, el pueblo se auto-determina en sus conductas, además de la gestión de sus recursos. 

Es común para nosotros culpar a los representantes de la administración pública, tanto en el empleo de los capitales, como en la impartición de justicia. Esto lo vemos en la alza de pagos de impuestos y la impunidad que a todos nos afecta. Aquello que sucede en nuestras vidas es culpa del "mal gobierno" dicen muchos, pero esa es una afirmación parcialmente cierta, ya que el gobierno es uno de los tres elementos esenciales de todo Estado, los otros dos son; territorio y población. Por ello, se vuelve necesario profundizar un poco más en el tema y darnos cuenta de la responsabilidad compartida que hablamos. 

"Cada pueblo democrático, tiene el gobierno que merece." Una frase contundente que engloba un sentido de responsabilidad, por lo antes dicho es que lo afirmo. Cuando la población tiene los medios de expresión y la facultad de elegir a sus representantes, entonces, estamos ante una aceptación de los hechos arbitrarios o injustos que puedan ser cometidos. Pero, y que’ pasa cuando un Estado influencia evidentemente los medios de comunicación, para ocultar aquello que dañe su imagen y callando a las voces que se alzan para hacerlo escuchar a él y a nosotros, aquella verdad que nadie quiere escuchar.

En discusiones sobre la democracia, es casi una buena apuesta, afirmar que se hablara de la importancia de los medios de comunicación. Algo interesante pasa aquí, cuando nos referimos a los medios de comunicación, no solo debemos verlo como una referencia que engloba a las cadenas televisivas y radiodifusoras, estamos hablando de los medios por los cuales fluye la información. Cuando el Estado otorga concesiones, fija las siguientes premisas, para poder otorgar a cargo de particulares, la facultad de informar a la población.

Sin duda, los Estados democráticos deben ayudar a la diversificación de sus contenidos para ayudar a la elección de los gobernantes. Uno de los vicios de la voluntad es el error, entendiéndose como este a la falsa apreciación de la realidad. Si concebimos el voto, como la representación de voluntades, producto de un acto voluntario, podría estar viciada dicha elección de no conocer la realidad que implican nuestras opciones. La libertad de expresión de los reporteros es un derecho humano particular, e individual, pero, hay que reconocer su especial circunstancia, ya que en el ejercicio de aquel, sirven sus consecuencias como puente entre lo dicho  y lo conocido de una realidad nacional. Este derecho auxilia a otro derecho humano ejercido por terceros, incluso en su forma social. Hablo de la voluntad de informarse sobre lo que un reportero puede llegar a decir a la población, para evaluar a su gobierno. Teniendo como resultado el ejercicio efectivo del voto. Es por ello que la censura de un noticiero, influye en la política, así, también es su responsabilidad apoyar el periodismo independiente y veraz.

En atención al tema y en respuesta a lo sucedido en estas últimas semanas, es que me obligo moralmente a mencionar el despido de Carmen Aristegui, periodista audaz que utilizo las leyes de acceso a la información, para mostrarnos los manejos corruptos del gobierno actual, La red de prostitución del PRI en el DF, la famosa “Casa Blanca”, las propiedades del Secretario de Hacienda  y demás contratos dudosos que tienen relación con el industrias privadas, mismas que celebran contratos multimillonarios con el gobierno federal, lo conocido sobre los 43 estudiantes normalistas desaparecidos, entre un sinfín más. Informaciones que influyen de manera significativa nuestro voto, ampliando los márgenes de elección consciente.

Sin duda, el voto se trata de elección, para realizar una buena elección, es necesario que conozca sus opciones y no solo en el periodo de campaña, en el que todos los políticos son la mejor versión humana y le ofrecen acabar con todos los problemas pensables.

  • Por lo dicho, es que deben ser consideradas las siguientes acciones:     
  •  Revise las noticias que suceden a su alrededor, siempre con la conciencia de que todo lo que sucede es consecuencia de algo más.
  • Evalúe la gestión de su gobierno.
  • Premie el gobierno que cumple, castigue al que no lo hace con su voto.
  • Reparta sus votos, tenga en cuenta que diputados y presidentes son cosas distintas y en ocasiones es mejor no dar demasiado poder.
  • Tenga memoria de lo sucedido.
  • Piense si usted está mejor que antes.
  • Vea si las oposiciones de partido, han cumplido con su deber (Señalando las deficiencias del gobierno en turno).
  • Analice las propuestas de campaña.
  • Sea realista, vea la viabilidad de propuestas.
  • Denuncie la compra de votos y demás irregularidades.
  • No se abstenga de dar su opinión y dar a conocer información. 




2015 es año electoral para nuestro Estado,  es ahora cuando debe estar consciente de su elección y el impacto que puede representar su voto, es ella la importancia de emitirlo. 




miércoles, 18 de marzo de 2015

La realidad que nos a tocado, demanda nuestra atención: Jornaleros de San Quintín reclaman sus derechos, 2015.


No se trata de negar la razón, se trata de reconocer nuestra realidad.
Primero, necesitamos mucha humildad para reconocer la verdad.
Vivimos en un tiempo en que no sirve de nada tener la razón, incluso, más que eso, es necesario estar dispuestos a dialogar para solventar los problemas del país. El ego y la práctica común, se prestan para cerrarnos a la construcción de nuevas formas de dialogo. No se trata de ser mejor que otro intelectualmente hablando, tampoco de que el saber más del tema nos haga mejores o peores personas.
Los comentarios que diré no son en contra de personas, son en contra de sus argumentos.
El día 17 de Marzo de 2015, los Jornaleros del Valle de San Quintín recurrieron al paro laboral tras el bloqueo de la carretera Transpeninsular. La situación de explotación y las letras que retraten la marginación de su circunstancia laboral, están de más.
Los trabajadores demandan lo siguiente:
·         El respeto de los derechos humanos en los contratos colectivos de trabajo.
·         La constitución y reconocimiento del derecho de antigüedad.
·         La afiliación de los mismos al IMSS.
·         Que se paguen todas las prestaciones de ley a los trabajadores, mismas que hasta el momento no se han realizado.
·         El pago de horas extras laboradas y laborables.
·         El respeto a los derechos de las madres trabajadoras.
·         Cese del acoso laboral realizado por el personal superior jerárquico.
·         Que el salario mínimo diario de 300.00 pesos mexicanos.
·         Entre otras.
La discusión en los medios de comunicación a perdido su cauce, lo que debiera ser una invitación al análisis de las condiciones laborales de grupos indígenas explotados, pasa a ser segundo término cuando actos vandálicos comienzan a suceder.
Este no es un tema aislado, como ninguno, y no podemos permitir que se quite el dedo del renglón, es algo que debemos tener presente a la hora de analizar estas cuestiones.
Razón por la cual sale a luz este tema para la crítica y proposición Estatal:


Es cierto que quizás esos no sean los medios idóneos, pero;
¿Cuál es el medio idóneo para la explotación? (La esclavitud del siglo XXI)
Resulta que el mandato constitucional debe ser cumplido por los gobernados, pero ¿no por los gobernantes?
Quizás deberíamos concederles un poco de humanidad, a ellos y a nosotros mismos. Reconocerlos como mujeres, hombres y niños trabajadores, que ganan casi nada, cuando la situación económica les exige todo.
Lo que sucede ahí, es el maltrato por todos conocido. Sabemos que al indígena lo explotan y engañan, y que en el campo explotan a la gente, configurando esto como una práctica normalizada (nos parece normal el trato inhumano). Al indígena que no comprende el idioma, se le niega el acceso a la justicia por no conocer sus derechos.
El conocimiento de estos abusos, no es solo por parte de los afectados y debemos reconocerlo.
Es cierto que quizás debieron agotarse los medios jurídicos para exigir esas condiciones laborales, pero lo dicen como si no hubiese sido intentado, razón por la que me veo obligado a que presenten pruebas de que no fue así. Además, debemos recordar que esos derechos humanos son un mandato constitucional, un derecho que el Estado debe OTORGAR a sus gobernados.
Dentro de la Secretaría del Trabajo, existe la responsabilidad de realizar inspecciones para verificar que sea cumplido lo que llamo “rasgos de dignidad mínima”. En ese sentido, tienen derecho a exigir a las autoridades que hagan algo al respecto. Podríamos sentarnos unos minutos y pensar en lo siguiente:
¿Cual fue la desesperación que tuvieron (germinada durante más de 20 años), para decidir arriesgar la vida en favor de la dignidad?
¿Robaríamos si nuestros hijos, padres, hermanos e incluso nosotros mismos no tuviéramos para comer?
¿Qué sentiríamos de ser discriminados por nuestra innegable pobreza y resentida mirada pública siempre? Si con licenciatura es difícil conseguir trabajo, ahora imaginémonos sin primaria, sin hablar español y sin saber leer o escribir. En el mundo de estas personas quizás está la creencia de que todos viven así.
Todos deberíamos sentirnos  indignarnos, cuando escuchamos la excusa “Trasfondo político” a aquello que no puede ser concebido y mucho menos nombrado por quienes no comprenden la complejidad del asunto. Incluso, aquello etiquetado como “Trasfondo político” es el nombre que le asignan a la irracionalidad del sistema. Se reconocen como piezas movidas desde las alturas, sobre un plan que no conocen y del cual forman parte.
La explotación normalizada de industrias extranjeras a trabajadores indígenas trata de justificarse. Incluso los explotados protegen a las industrias particulares, utilizando cobardemente a los abarrotes de la esquina como escudo, pero el problema es mayor que eso.
La situación en el país es crítica, la soberanía de los Estados es letra muerta y la decisión de los soberanos es un insulto para la autoridad. La democracia es una acción conjunta de autogestión que ha intentado crear la sociedad en ánimo de encontrar un mejor trato, pero la realidad es otra.
Conscientes de la apatía y la falta de acción social, el gobierno a tomado medidas cada vez más cínicas.
Es injusto y lamentable lo que sucede en esta localidad ante la cual se han dado cita, el ejército, las fuerzas federales, estatales, ministeriales y municipales.
Más de 200 personas fueron detenidas durante las manifestaciones, muchas de esas detenciones fueron realizadas por los mismos manifestantes que desaprobaron el intento de otros por manchar el movimiento con provocaciones vandálicas en contra de la lucha principal.
La comunidad debe unirse para velar por los intereses de la sociedad, los colegios de abogados deben apoyar el cumplimiento de la ley. Mientras, a la sociedad en general le hace falta informarse de lo sucedido y darse cuenta del problema mayor que está detrás de todo eso.
La gente está luchando por un trabajo.