Comúnmente, estamos adiestrados a creer que el Estado es
una autoridad que está ahí para gobernarnos, y azotarnos cuando nos portamos
mal, en realidad es un instrumento que la sociedad ha creado para su
preservación y convivencia. Quizás nos preguntemos cómo es esto, bueno, esto se
debe a que el Estado encuentra su forma en la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, como su nombre lo indica, constituye los
lineamientos por los cuales se regirá un país como el nuestro.
La constitución es una especie de acuerdo, en el cual
usted limita sus libertades, respeta las autoridades y se somete al acatamiento de ciertas
disposiciones jurídicas, a cambio del goce de sus derechos.
Debemos saber en primer lugar que, el Estado es una idea
que viene a dar orden a la sociedad, como una herramienta de representación y
cuidado de quienes lo conforman, también es cierto que esa idea ha sufrido
algunos cambios desde su implementación y es necesario reivindicar el curso de
esta construcción social. Pero, que' pensar cuando existen
modificaciones en ley, que afectan directa y perjudicialmente a los que
conforman ese Estado? Jurídicamente, aquellas modificaciones a las leyes
Estatales que contradicen a la constitución, pueden ser atacadas con el recurso
de Amparo, aunque últimamente la autoridad se escuda de ese recurso soberano,
modificando su constitución y adecuándola a las leyes que violarían a la
constitución anterior. Dicho de otra manera, legalizan la inconstitucionalidad.
Otra cosa sucedería si se estableciera un principio de rigidez fijo en nuestra
carta magna, mismo que se desarrollara según lo dicho por el artículo primero
constitucional, constituyendo bloques de derechos inamovibles sobre los cuales,
debiera aplicarse una evaluación de inconstitucionalidad sobre las propias
modificaciones a la constitución. Es decir; Fijar los derechos de los
gobernados con carácter inmodificable en perjuicio de los mismos, y ante los
cuales, las modificaciones realizadas no violenten lo dicho por el mandato
constitucional que pretende ser reformado.
Sí, tiene una buena razón para estar molesto. Bueno, ante
ese malestar, es tarea de todos encontrar las respuestas que mejoren las
condiciones del país, y digo respuestas, porque no debemos creer que solo
necesitemos un remedio. Esta es una de las razones por las que venimos a dar un
poco de guía sobre el tema para su mejor búsqueda.
Cuando hablamos de política, hablamos de los asuntos del
ciudadano. Son asuntos del ciudadano aquellos que tengan que ver con su ciudad,
además de los que le afecten de manera directa o indirecta la relación que
sostiene con su Estado y su gobierno. Usted, quizás no escribió las leyes que
ahora le dicen lo que puede hacer o aquello que está prohibido, pero,
usted a elegido por medio de su voto a los representantes de los congresos que
las escriben por usted. Cuando no se ejerce el voto, uno debe tener en cuenta
que se somete a la voluntad de aquellos que han decidido ejercer su derecho y
aun así, ha sido su decisión que así fuera.
Si a usted le afecta la homologación del IVA en los
Estados fronterizos, o se pregunta por qué somos considerados frontera para esa
homologación, pero no para el subsidio de las gasolinas, bueno, eso es un
asunto político y a usted le incumbe. También es un asunto de su incumbencia la
municipalización de San Quintín, la olvidada "canasta
básica", la deuda publica en el Estado de Baja California o en el
país, (deuda que nos ata a compromisos internacionales, compromisos que limitan
nuestra capacidad de crecimiento). Podría ser su voluntad, la mía y la de otros
cien millones de mexicanos, el acabar con el analfabetismo, pero gastamos mucho
en sueldos burocráticos y en gastos presidenciales… Bueno, ese también es su
asunto.
La forma en que los ciudadanos forman parte de la política, en
el caso de México, es mediante el ejercicio de la democracia.
La democracia es un modelo político de representación con-censada en el
cual, el pueblo se auto-determina en sus conductas, además de la gestión de sus
recursos.
Es común para nosotros culpar a los representantes de la
administración pública, tanto en el empleo de los capitales, como en la
impartición de justicia. Esto lo vemos en la alza de pagos de impuestos y la
impunidad que a todos nos afecta. Aquello que sucede en nuestras vidas es culpa
del "mal gobierno" dicen muchos, pero esa es una afirmación
parcialmente cierta, ya que el gobierno es uno de los
tres elementos esenciales de todo Estado, los otros dos son; territorio
y población. Por ello, se vuelve necesario profundizar un
poco más en el tema y darnos cuenta de la responsabilidad compartida que
hablamos.
"Cada pueblo democrático, tiene el
gobierno que merece." Una frase contundente que engloba un sentido
de responsabilidad, por lo antes dicho es que lo afirmo. Cuando la población
tiene los medios de expresión y la facultad de elegir a sus representantes,
entonces, estamos ante una aceptación de los hechos arbitrarios o injustos que
puedan ser cometidos. Pero, y que’ pasa cuando un Estado influencia
evidentemente los medios de comunicación, para ocultar aquello que dañe su
imagen y callando a las voces que se alzan para hacerlo escuchar a él y a
nosotros, aquella verdad que nadie quiere escuchar.
En discusiones sobre la democracia, es casi una buena
apuesta, afirmar que se hablara de la importancia de los medios de
comunicación. Algo interesante pasa aquí, cuando nos referimos a los medios de
comunicación, no solo debemos verlo como una referencia que engloba a las cadenas
televisivas y radiodifusoras, estamos hablando de los medios por los cuales
fluye la información. Cuando el Estado otorga concesiones, fija las siguientes
premisas, para poder otorgar a cargo de particulares, la facultad de informar a
la población.
Sin duda, los Estados democráticos deben ayudar a la
diversificación de sus contenidos para ayudar a la elección de los gobernantes.
Uno de los vicios de la voluntad es el error, entendiéndose como este a la
falsa apreciación de la realidad. Si concebimos el voto, como la representación
de voluntades, producto de un acto voluntario, podría estar viciada dicha
elección de no conocer la realidad que implican nuestras opciones. La libertad
de expresión de los reporteros es un derecho humano particular, e individual,
pero, hay que reconocer su especial circunstancia, ya que en el ejercicio de
aquel, sirven sus consecuencias como puente entre lo dicho y lo conocido de una realidad nacional. Este
derecho auxilia a otro derecho humano ejercido por terceros, incluso en su
forma social. Hablo de la voluntad de informarse sobre lo que un reportero
puede llegar a decir a la población, para evaluar a su gobierno. Teniendo como
resultado el ejercicio efectivo del voto. Es por ello que la censura de un
noticiero, influye en la política, así, también es su responsabilidad apoyar el
periodismo independiente y veraz.
En atención al tema y en respuesta a lo sucedido en estas
últimas semanas, es que me obligo moralmente a mencionar el despido de Carmen
Aristegui, periodista audaz que utilizo las leyes de acceso a la información,
para mostrarnos los manejos corruptos del gobierno actual, La red de
prostitución del PRI en el DF, la famosa “Casa Blanca”, las propiedades del
Secretario de Hacienda y demás contratos
dudosos que tienen relación con el industrias privadas, mismas que celebran
contratos multimillonarios con el gobierno federal, lo conocido sobre los 43
estudiantes normalistas desaparecidos, entre un sinfín más. Informaciones que
influyen de manera significativa nuestro voto, ampliando los márgenes de
elección consciente.
Sin duda, el voto se trata de elección, para realizar una
buena elección, es necesario que conozca sus opciones y no solo en el periodo
de campaña, en el que todos los políticos son la mejor versión humana y le
ofrecen acabar con todos los problemas pensables.
- Por lo dicho, es que deben ser consideradas las siguientes acciones:
- Revise las noticias que suceden a su alrededor, siempre con la conciencia de que todo lo que sucede es consecuencia de algo más.
- Evalúe la gestión de su gobierno.
- Premie el gobierno que cumple, castigue al que no lo hace con su voto.
- Reparta sus votos, tenga en cuenta que diputados y presidentes son cosas distintas y en ocasiones es mejor no dar demasiado poder.
- Tenga memoria de lo sucedido.
- Piense si usted está mejor que antes.
- Vea si las oposiciones de partido, han cumplido con su deber (Señalando las deficiencias del gobierno en turno).
- Analice las propuestas de campaña.
- Sea realista, vea la viabilidad de propuestas.
- Denuncie la compra de votos y demás irregularidades.
- No se abstenga de dar su opinión y dar a conocer información.
2015 es año electoral para nuestro Estado, es ahora cuando debe estar consciente de su
elección y el impacto que puede representar su voto, es ella la importancia de
emitirlo.